“¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive?” (Lc 24, 5)
Queridos amigos y colaboradores de Fundación Zafiro:
Celebrar la Pascua no es hacer memoria de un evento del pasado, por más noble que fuera; es reconocer un Acontecimiento que sucede aquí y ahora. Como nos enseñó Don Luigi Giussani, el cristianismo no es una doctrina moral ni un conjunto de ritos, sino el encuentro con una Presencia que sale al paso de nuestra humanidad y de nuestro «corazón» sediento de Infinito.
Hoy, la tumba vacía nos grita que la realidad no es muda, que el dolor y la limitación no tienen la última palabra. Al contemplar el Misterio de la Resurrección, comprendemos que Cristo ha vencido la nada, y esa victoria es la que regenera el mundo a través de nuestra humilde labor cotidiana.
Nuestra raíz y nuestra mirada
Fundación Zafiro no nació de un proyecto puramente humano o de una eficiencia técnica. Nació de una «atención» al Misterio; de la certeza de que el hombre, en su fragilidad, es amado por una Presencia que lo rescata. Es Cristo quien nos motiva, a pesar de nuestra miseria, incoherencia y fragilidades, a mirar al otro —especialmente al más vulnerable— con el deseo de verlos con Su misma mirada de ternura y reconocimiento.
Nuestros principios orientadores no son normas externas, sino la verificación de que seguir a Cristo transforma el modo en que afrontamos el día a día. En cada diagnóstico, en cada terapia y en cada acompañamiento que realizamos, intentamos que se transparente esa «novedad de vida» que la Pascua nos regala. La caridad, para nosotros, es una dimensión del ser: es la respuesta a la Belleza que nos ha salvado.
Una invitación a la Alegría
En esta Pascua 2026, los invitamos a no mirar sus límites, sino a mirar Aquel que los abraza. Que la alegría de saber que «Él está con nosotros todos los días hasta el fin del mundo» sea el motor que nos permita abrazar la realidad con esperanza y gratuidad.
Cristo ha resucitado, ¡verdaderamente ha resucitado! Y en Su resurrección, nuestra obra cobra su sentido más profundo.
Con el gozo de la fe,

